miércoles, 26 de septiembre de 2018

LA HISTORIA INTERMINABLE


 Resultado de imagen de fotogramas de la historia interminable 
Buscando hoy información sobre un tema que poco o nada tiene que ver con la imaginación, la biografía de un emprendedor americano en Tailandia, me he encontrado con una curiosa leyenda:

Hace muchos años, en una remota región de Tailandia, en lo alto de una montaña, vivían dos monjes, Ojo-de-Fuego y Ojo-de-Buey. Habitaban en una misteriosa cueva cuyo interior estaba jalonado de figuras de Buda esculpidas en la misma roca de la cueva. Allí acudía la gente en busca del consejo y la sabiduría de los dos monjes.
Ojo-de-Fuego tenía como discípulo al hijo del rey de la región. Un muchacho orgulloso y descreído que le causaba no pocos disgustos a su maestro. Un día Ojo-de-Fuego le contó al príncipe que cerca de allí había dos pozos, uno tenía un agua mortal, quien la bebía fallecía al instante; el otro era de agua vivificadora, capaz de resucitar a cualquier ser viviente. El príncipe, como ya era costumbre en él, no lo creyó, para él no era más que un cuento. Así que Ojo-de-Fuego le dijo que se lo demostraría bañándose él mismo en el pozo de agua mortal, siempre y cuando el príncipe le prometiera que inmediatamente vertería sobre él el agua de la vida para resucitarlo. El príncipe se lo prometió, pero cuando el monje murió, el muchacho no cumplió lo prometido y se marchó corriendo de vuelta a la ciudad, sin revivir a Ojo-de-Fuego. Afortunadamente el otro monje, Ojo-de-Buey, estaba por los alrededores y vio burbujas en el pozo de la muerte. Enseguida pensó que algo malo ocurría, sacó a Ojo-de-Fuego y vertió sobre él el agua de la vida, reviviendo así a su compañero.
Ojo-de-Fuego juró vengarse del príncipe, del rey mismo y también de la ciudad. Y usando sus poderes mágicos creó un gigantesco toro que estuvo durante siete días dando vueltas a la ciudad hasta que entró arrasando todo a su paso.
Su cuerpo estalló y la ciudad se vio inundada por una riada de veneno que mató a todos sus habitantes.”

Antropólogos, científicos e historiadores especularon con el significado de esta antigua historia, y llegaron a la conclusión de que podía tratarse muy bien de una metáfora relacionada con alguna tremenda epidemia de cólera que podría haber asolado la región en tiempos remotos.

Mi reflexión, y me encantaría leer alguna más…

¿No resulta curioso que algo tan terrible como el cólera se explicase con tantos detalles fantásticos?
¿Hemos perdido nuestra predisposición a la fantasía, a imaginar? Y me vienen a la mente  Atreyu y Bastian, esos entrañables personajes  de Michael Ende, buscando sin descanso a Fantasía, en esa Historia Interminable en la que todos estamos inmersosficos especularon antes.dada por una riada de veneno que matInmediatamente pensjo-de-buey estaba pr. Alle explicaciaa
Tal vez podríamos envolver nuestras vidas con algo más de sensibilidad, de tacto. Los noticiarios de hoy en día resultan crudos, desgarradores, agresivos.
Quizás si de vez en cuando nos contasen algún cuento fantástico… 

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