domingo, 18 de febrero de 2018

Antes hay que verlos caminar

(Ilustración de Jaxinto)


Hoy en día somos muchos los que nos sentimos defraudados con los políticos que rigen nuestros destinos. Es verdad que, en los países democráticos, somos nosotros, el pueblo, quienes los elegimos, pero una vez que han llegado a su  meta política, sus promesas y las motivaciones que, supuestamente, los animaban suelen quedar en agua de borrajas. Tenemos la sensación de que les falta bagaje,  formación, recorrido...

Y eso me hacer recordar un cuentecillo.

(El mulá Nasruddin es un personaje del imaginario oriental. Los cuentos que protagoniza, mayoritariamente impregnados de la filosofía sufí,  entretienen por su sencillez y humor, si bien una doble lectura nos hace ir más allá...)

En cierta ocasión unos caminantes se tropezaron con Nasruddin y le preguntaron cuánto les faltaba para llegar andando a cierto pueblo.
Nasruddin, sin prestarles aparentemente mucha atención, les contestó:
-Ustedes anden.
Los caminantes le insistieron nuevamente, pues creían que no les había oído, pero su respuesta fue la misma
-Anden
Molestos por la actitud del mulá, prosiguieron su andadura hasta llegar al pueblo.
Nada más llegar a la calle principal oyeron unos pasos a sus espaldas. Era Nasruddin, que se les aproximaba lo más deprisa que podía.
-Se tarda media hora -les dijo con la voz entrecortada por el esfuerzo.
-Pero ¿por qué no nos lo dijo antes? -le preguntaron  sorprendidos los caminantes.
-Bueno, antes necesitaba verlos caminar, no sabía cómo de rápido irían.

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