lunes, 19 de febrero de 2018

¿Qué preguntas hacemos?



Estar bien informado siempre ha sido importante y en épocas anteriores a la nuestra no era una tarea fácil. Siempre he pensado que en la Edad Media, por ejemplo, uno podía haber tenido en frente al rey de su país y no saberlo. Argumento éste por cierto que ha servido para varios cuentos orientales en los que un curioso monarca, queriendo saber qué pensaban sus súbditos de él, hacía alguna escapada de incógnito por los mercados. 
Hoy en día, por el contrario, tenemos muchísima información a nuestro alcance. La red Internet pone a nuestra disposición una cantidad inmensa de datos, es completamente cierto que vivimos en la Era de la Información. Pero, a pesar de ello, el problema de estar bien informado persiste, porque hay que saber buscar, hay que cotejar y, sobre todo, hay que saber bien qué estás buscando para hacer una búsqueda correcta. Resumiendo que esa manida frase de que es más importante conocer bien las preguntas que las respuestas sigue estando en vigor.


Hay un cuento de la tradición judía...

Paseando por las calles de Jerusalén un rabino se encontró con un niño que llevaba una bandeja tapada.
-¿Qué llevas en esa bandeja? -le preguntó
-Si quisiera que lo supieras no la llevaría tapada -respondió el niño.
Pasado un tiempo el rabino salió de viaje y en un cruce de caminos se encontró de nuevo con el mismo niño.
-¿Sabes qué camino lleva a la ciudad?
-El que queráis elegir -le contestó el pequeño-. El de la izquierda es corto y largo, y el de la derecha largo y corto.
El rabino eligió el camino de la izquierda. En poco tiempo se vio ante las murallas de la ciudad, pero no encontraba la puerta de entrada a la misma. Enfadado regresó adonde estaba el niño.
-¿Por qué me has engañado? He seguido el camino que me señalaste como corto y no he podido entrar en la ciudad.
-Yo no le dije que por allí entraría a la ciudad. Le dije que era un camino corto y largo. Y es verdad. Es corto porque se llega enseguida, y largo porque no conduce a la puerta. Si hubiera elegido el largo habría tenido que andar un poco más pero habría llegado directamente a la puerta.

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